25 de dic. de 2011

¿TIENE DIOS UN SITIO EN LA FAMILIA?

CATEDRAL
SANTIAGO DE COMPOSTELA
En el tiempo que llevo escribiendo sobre el matrimonio, la familia y los hijos no he tratado el tema de la educación y práctica de la fe religiosa en la familia. De esto me han “acusado” algunos de mis amigos que tienen este tema como prioritario. Quizás en estas fechas navideñas sea el momento de complacerles con algunos artículos para volver posteriormente a mi estilo habitual.

Me voy a referir a la educación de la fe católica porque es el ambiente en el que me muevo y la creencia mayoritaria en la nación en la que vivo. Me atrevo a decir que las ideas que expongo, al no tratar temas dogmáticos ni del fundamento para nuestra religión, pueden valer para padres con otras creencias, incluso, debidamente transformadas y aplicadas valdrían para que otros, no creyentes, utilizaran la técnica expuesta para formar éticamente a sus hijos. Vamos como si os dijera “entrad todos que lo que doy seguro que os vale”. Por lo menos eso pretendo.

18 de dic. de 2011

LA FORTALEZA COMO CORAZA ANTE EL DOLOR Y LAS DIFICULTADES

La vida, lo sabemos por experiencia, es un camino donde surgen dificultades, problemas, enfermedades e incluso, tarde o temprano, llega la señora de la guadaña, vamos que nadie se queda aquí para siempre y, en algunos casos, hay quien se va antes de lo previsto.

Ya sé que, en los tiempos que corren, hablar de esto no está de moda pero a quién queremos engañar disimulando como si todo fuera un camino de rosas. Haced lo que queráis pero a los hijos hay que prepararlos para todo, incluso para estas realidades.

4 de dic. de 2011

ADULTOS EN PELIGRO CIBERNÉTICO, BUSCAR SOLUCIONES


Metidos en estos líos cibernéticos, ya explicados en mi artículo anterior, la persona puede que no sea consciente del problema que tiene, puede que sí o puede que alguien, que le quiere bien, se lo explique. Hay que aprovechar esa suerte que le ha llegado para reaccionar e intentar salir del asunto.

Hay que “liberar al prisionero”, que eso es en realidad, pues está metido en una cárcel aunque el placer, el vicio o lo que sea se la hagan agradable, de momento, luego vendrán las malas consecuencias.