25 dic. 2011

¿TIENE DIOS UN SITIO EN LA FAMILIA?

En el tiempo que llevo escribiendo sobre el matrimonio, la familia y los hijos no he tratado el tema de la educación y práctica de la fe religiosa en la familia. De esto me han “acusado” algunos de mis amigos que tienen este tema como prioritario. Quizás en estas fechas navideñas sea el momento de complacerles con algunos artículos para volver posteriormente a mi estilo habitual.

Me voy a referir a la educación de la fe católica porque es el ambiente en el que me muevo y la creencia mayoritaria en la nación en la que vivo. Me atrevo a decir que las ideas que expongo, al no tratar temas dogmáticos ni del fundamento para nuestra religión, pueden valer para padres con otras creencias, incluso, debidamente transformadas y aplicadas valdrían para que otros, no creyentes, utilizaran la técnica expuesta para formar éticamente a sus hijos. Vamos como si os dijera “entrad todos que lo que doy seguro que os vale”. Por lo menos eso pretendo.

Antes de empezar a tratar sobre esto permitidme una explicación sobre el porqué de no haberlo abordado. Si os fijáis en el título de mi blog no lleva un apellido de cristiano, vamos que NO se llama ATALAYA FAMILIAR CRISTIANA. He querido dejar claro que mi intento de servir a las familias es, como se dice hoy, plural, dando ideas y razonamientos naturales, sensatos, éticos y que técnicamente puedan servir a todo tipo de familias. No he pretendido espantar a nadie con un hipotético mensaje que pueda significar “abstenerse no creyentes”. Aquí, incluso en este artículo de hoy, cabe todo el mundo tenga una religión u otra o ninguna. Porque todos, normalmente nos preocupa la familia, por lo menos la nuestra.

¿Qué pueden y deben hacer unos padres preocupados por la educación religiosa de sus hijos? Básicamente y a modo de marco general ahí os dejo unas reflexiones:

- La fe es un don gratuito de Dios. Por eso los padres no pueden darla a sus hijos, aunque han de ser para ellos los primeros educadores también en este aspecto, tanto con su palabra como con su ejemplo.

- La instrucción religiosa no es tema a delegar totalmente en los colegios o en los sacerdotes, es tarea de los padres ya que como hemos dicho ellos son los primeros educadores de la fe y, si la fe es importante, deben preparase adecuadamente para explicarla. El colegio puede ser un complemento y el sacerdote, en la parroquia u otro lugar donde vayan, la persona experta que ponga el punto de fidelidad a la doctrina.

- Necesitan crear el ambiente adecuado para que los hijos reciban el don de la Fe, rezando por ellos, ayudándoles a conocer y tratar a Dios, así como intentar resolver sus dificultades.

- Para que conozcan a Dios hay que formarles en la fe, de una forma adecuada a su edad hablando con ellos como lo hacen de otras cosas.

- El hijo encontrará obstáculos y hay que ayudarle a salvarlos, especialmente educando su fortaleza, humildad y sinceridad. Además debe saber contrarrestar las influencias externas.

- Los padres tiene que saber vivir su fe, cumpliendo con ella y practicando los Sacramentos, con este ejemplo y dedicándoles tiempo harán más fácil la formación de los hijos.

- Deben preparar y motivarles para que, por iniciativa propia, relacionen su vida cotidiana con Dios.

- La persona necesita de las virtudes humanas para desarrollar su fe y aumentar la vida de la gracia, por eso esas virtudes pueden ser para los padres como metas importantes a conseguir. Si exigen a sus hijos que cumplan bien en lo humano les será mucho más fácil estimularles para lo sobrenatural. Sobre esos cimientos hay que edificar.

- Pueden enseñar a sus hijos el camino para que vayan tomando decisiones personales referentes a la fe.

Me quedan otros aspectos que tratar y que considero importantes. Si ahora los iniciara éste escrito se alargaría más de lo que tengo por costumbre. Ya sabéis, lo breve y bueno dos veces bueno. Corresponde al lector la calificación de bueno o no pero la brevedad debe marcarla el autor.

En días sucesivos trataremos esos otros asuntos, hoy me quedo, a modo de resumen, con la idea de que son los padres los primeros educadores, también en esto, de lo hijos y que necesitan hacerlo con la debida preparación y, sobre todo con el ejemplo de su vida. Ya sabéis la fe se propone pero no se impone, difícil tema pero ese Dios, en quien creemos que nos ha creado y nos ama, no quiere esclavos sino hombres libres que le conozcan para amarle libremente. En esto consiste, en principio, el trabajo de los padres en dar a conocer a sus hijos ese Dios para que puedan luego amarle.

Alejandro González
(El Vigía)

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