18 de nov. de 2011

REFLEXIONES DE UN JEFE DE MANADA


Me quedaban algunas cosas para tratar sobre los abuelos y, visto el interés por el artículo de la semana pasada sobre el tema, en este escrito de hoy quiero contaros lo que Luciano, mi amigo el ya conocido abuelo canario, me comentó cuando le pregunté sobre lo que pensaba en sus ratos de tranquilidad, cuando la casa se queda en calma sin hijos y nietos, y se dedica a trabajar sus plantas o fumar su pipa mientras admira el hermoso valle de La Orotava que se divisa desde la terraza.
A partir de ahora tomo mis notas y transcribo sus palabras, aunque corro el riesgo de empobrecerlas pues el tono, la expresión y el gracejo de mi amigo son difíciles de trasladar al papel.
El descanso, me empieza diciendo, permite al “jefe de la manada”, así se define esbozando una sonrisa, revisar sus batallas. En esos momentos de quietud repaso y revivo muchas cosas ocurridas, normalmente las mejores porque las malas ya las fui olvidando para seguir el camino.

Pienso en aquellos años de la niñez en que los abuelos eran tan diferentes, bueno los que se podían llegar a conocer porque , en muchos casos, no todos vivían el tiempo suficiente para que el niño pudiera tratarlos con una edad para guardar ciertos recuerdos.

Ahora, comenta, ya no vale hablarles desde una posición de autoridad semejante a como lo hacían con nosotros. También es cierto que la edad de un abuelo hoy, unida a la forma general de ser de muchos permite una mayor cercanía con los nietos.

Considera, ya no son palabras textuales suyas sino apuntes míos a lo que me contó, la ventaja que le proporciona su situación laboral de inactividad nada apremiante. Ve la dura pelea por la vida que llevan sus hijos, incluidas las féminas, y se alegra de ser algo más viejo y poder disfrutar y ayudar, esto último siempre que le dejen la salud y los propios hijos.

Pasar un buen rato con los nietos le rejuvenece, pero si el rato es excesivo le devuelve a la realidad de la edad que tiene.

Observa a su lado a la mujer con la que ha compartido la vida y se le ensancha el corazón de amor agradecido, sí agradecido por tanto amor entregado, tantas horas de luchar juntos por los hijos, por esto o por aquello. La ve en aquella juventud que le enamoró y se admira de quererla mucho más en esta madurez no menos hermosa. Le gustaría pedirle perdón por las cosas que hizo y le produjeron tristeza y tener la posibilidad de comprarle en un solo lote todas las cosas que nunca pudo regalarle. Al final todo tiene que quedar en una mirada de cariño, de enorme cariño, pero que procura desviar para no ser descubierto, mientras tararea aquella canción que decía:

Tu eres lo más lindo de mi vida
Aunque yo no te lo diga
Aunque yo no te lo diga.....
.....................................
................................
Yo quisiera que sepas,
que nunca quise así
Que mi vida comienza
 cuando te conocí.......
...............................
................................
Tu eres de mi vida la alegría
Eres sol de mis noches y la luz de mis días

Tengo el corazón contento
El corazón contento
y Lleno de alegría
Tengo el corazón contento
Desde aquel momento en que llegaste a mí

Le doy gracias a la vida
Y le pido a Dios que no me faltes nunca……. 

*Te invito a escuchar, pincha: http://www.youtube.com/watch?v=voOAF8PgAI0

Luego su mente se dirige al fruto de aquellos amores, los hijos, cómo les ha visto crecer, luchar para salir adelante para ir, uno tras otro, abandonado el redil y provocando el orgullo y la tristeza de sus padres. Ahora sólo le queda mantenerles unidos y ayudarles si lo necesitan, puede y le dejan. Quisiera hacer una copia de sus experiencias y transferírselas para que acierten y no sufran porque no quiere admitir, por un cariño a veces inoportuno, que ellos como él, también tienen que aprender equivocándose.
La imaginación resbala hacia los nietos que empiezan a llegar, viendo en ellos la continuación de su vida. Siente el orgullo de saber que su sangre seguirá latiendo, el día que falte, por su amada tierra. Le preocupa qué van a encontrar en su futuro, porque la vida se está, la estamos matiza, complicando mucho en lo moral, económico, laboral, etc.

Disfruta de ellos todo lo que puede, inventando esto o lo otro, para aprovechar ese regalo que llega con los años, el ser abuelo. Termino este apartado sobre los nietos con una frase que me cita sin acordarse dónde la leyó: “Si hubiera sabido cuán maravilloso es tener nietos, los hubiera tenido primero”.

El buen vino, las papas y el queso han calentado el estómago y el corazón, así que abraza su guitarra y me canturrea una canción que, aunque él no fue minero ni vive en Asturias pero si tiene su montaña (el Teide gigante), le recuerdan su duro bregar en aquella tierra hermosa que yo, mientras le oigo, observo y no me resisto a fotografiar y ahora os regalo aquí, aunque la foto queda lejos de la realidad:

 Sentado en el quicio de la puerta el pitillo apagado entre los labios
con la boina calada y en la mano
una vara nerviosa de avellano
que recuerda su frente, limpia y clara
Quizá la primavera deshojada
el olor de la pólvora mojada
o el sabor del carbón mientras picaba

El abuelo fue picador allá en la mina
y arrancando negro carbón quemó su vida

Se ha sentado el abuelo en la escalera
a esperar el tibio sol de madrugada
la mirada clavada en la montaña
es su amiga más fiel nunca le engaña
Temblorosa la mano va al bolsillo
rebuscando el tabaco y su librito
y al final como siempre murmurando
que María le esconde su tabaco

El abuelo fue picador allá en la mina
y arrancando negro carbón quemó su vida…....

*Te invito a escuchar, pincha: http://www.youtube.com/watch?v=9l8Z_6qGoss


+ NOTAS:

- ¿Quién es Luciano? PINCHA EN http://atalayafamiliar.blogspot.com/2010/12/conversaciones-sobre-los-hijos-i.html

- Me permito comentaros que a la derecha de la página principal del blog existen una “ETIQUETAS”, entre ellas la “F” (“CONVERSACIONES SOBRE LOS HIJOS”) que contiene 16 artículos, numerado de abajo hacia arriba, en los que mi amigo Luciano expone a su hijo aspectos educativos y formativos que puede aplicar en su familia.

   Estoy volviendo a publicarlos poco a poco en Facebook, pero si alguien quiere abreviar los tiempos puede abrir esa etiqueta y encontrará argumentos válidos tanto para abuelos como para padres.

 

Alejandro González
(El Vigía)

c ***



3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Fíuuu!..Por no estar atento,no apreté la tecla que debía,se me ha perdido el comentario,trataré de transcribir lo que más pueda.
Creo que es importante realizar constantemente una retrospectiva de nuestra historia personal, desde la infancia,nuestra adolescencia y la tercera edad.
Siempre me pregunto como he canalizado mis defectos,mis virtudes en mi vida diaria, ya que es importante para las generaciones venideras, dependiendo por supuesto de cada familia,el saber quienes fueron sus antepasados,sus hazañas,como "jefe de manada" ¿fueron sabios?, y capaces de gobernar a su clan instruyéndolos con sabias palabras, buenos orientadores,consejeros,etc,etc,digo esto por muchos hombres que no han dejado ningún recuerdo y desaparecieron como si no hubiesen existido,pasaron por esta vida como si jamás hubieran nacido.
Lindo es saber de abuelos que cultivaron la música,escribieron obras poéticas,ricos en espíritu y llenos de fuerza y que son motivo de orgullo para las generaciones contemporáneas,pienso que un "jefe de manada" debe dejar como proyecto de vida y herencia el AMOR,dejar de lado los odios,los mal entendidos,nuestras presunciones,la falsas ilusiones, y es por ello que es nuestra responsabilidad como esposos,abuelos,padres e hijos compartir y amarse como Cristo nos ama,hoy mañana y siempre.
Me queda más que agradecerle Don Alejandro sus publicaciones y por supuesto la buena música.
El Guardián.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

GRACIAS por tu comentario y tu apoyo.
Alejandro

Anselmo de Canterbury dijo...

Muchas gracias al Vígía y al Guardián... Desde allí arriba ilumináis a los que seguimos vuestros pasos por la senda que conduce a la cima.