27 nov. 2011

ADULTOS EN INTERNET, TAMBIÉN HAY PELIGROS

Casi siempre cuando hablamos de los peligros de Internet pensamos en los hijos, olvidando que los adultos también podemos ser vulnerables, sobre todo cuando faltamos a las más elementales normas de prudencia.
Hace una temporada recibí una petición de ayuda, llamémoslo así, de una mujer, no una niña ni una joven, una mujer en toda su madurez que, a través de la red había caído en las garras de un malvado y estaba perdiendo un matrimonio de muchos años.
Tras contarme una historia tremenda de adicción a Internet, donde ha sido manipulada por un “artista” del engaño, la seducción e incluso de la brujería, diría que hasta diabólico, se ha visto enganchada al sexo virtual con ese individuo, terminaba diciendo: “Pensé que es necesario prevenir a las personas de asegurarse bien a quien aceptan...y no poner sus fotos tan abiertamente.... lo mejor es no ponerlas!!! .... especialmente las jóvenes… en fin las mujeres!!...ya ves algunas somos muy confiadas y la verdad no esperaba que me pasara algo así....ni siquiera sabía que eso existía......pensé en los demás... en que tú pudieras escribir sobre esto.”

Lo fácil sería pensar que ella es culpable por haber llegado hasta ahí, y lo es no cabe duda, pero circunstancias como la de un marido que vive en el hogar como en una pensión, sin la menor muestra de amor ni espiritual ni sexual, una soledad deseosa de encontrar afecto, etc. pueden considerarse como atenuantes. Hay que ayudar al que lo necesita o, al menos, a encaminarle hacia donde le puedan dar esa ayuda en mejores condiciones por estar más cerca.

Dejemos el asunto aquí para pasar a lo que me interesa que es tratar sobre estas adicciones a Internet en personas adultas. Lo trataré, como es mi costumbre, de una forma sencilla. Para profundizar en la información aconsejo acudir a personas doctas en el tema y solventes moral o éticamente. Ellos podrán, también, aconsejar el tipo de publicación adecuada a cada caso. Aquí, como desde toda atalaya, alertamos de la llegada o existencia de un enemigo y explicamos ligeramente sus características para que después, de forma personalizada, se busque la solución.

La adicción a Internet se extiende como una mancha sobre el ser humano y, aunque no esté, según mis datos, admitida aún como patología psíquica, crea tales problemas que espero y deseo que pronto sea valorada como se merece.

Existe un grupo de especialistas en el tema que, sin dejar de valorar la adicción a Internet por sí misma, consideran más importante el problema desde otro punto de vista: Internet es un medio donde se alimentan las patologías de diversos tipos (sexualidad, juego, etc.).

No es difícil comprobar cómo se incrementa el problema, afectando de manera especial al matrimonio y a la familia. El motivo principal es la sustitución de las relaciones familiares por amistades virtuales a través del ordenador a las que se dedica un tiempo excesivo, robado a la familia. De unas relaciones normales, se puede pasar a otras más intensas, incluso a infidelidades cibernéticas que pongan en peligro o destruyan el matrimonio. Un descontrol ante el ordenador puede ser terrible para un hogar.

Existe, cada vez en más personas, una tendencia a liberar tensiones profesionales y, sobre todo, las matrimoniales a través del ordenador, especialmente por el chat, buscando la calma por el camino de la insinuación romántica o sexual, que empieza, o ya había empezado, por una “inocente” amistad muy frecuente, donde se encuentra el placer de compartir aficiones, ideas u otras cosas que se tienen en común. En estos casos estamos abriendo una puerta más a la separación o al divorcio, vamos, a todo menos al arreglo, aunque pensemos que por el camino elegido podemos volver a la relación más relajados. Gran error, es cambiar algo muy superficial y pasajero por otra cosa tan importante como el matrimonio y la familia. Las soluciones hay que buscarlas en otros lugares.

Claro, que al otro lado de la pantalla encontramos una persona receptiva, relajada, sin los nervios de convivir juntos día tras día y mes tras mes, durante años que, sin querer o queriendo, nos va separando de la realidad. Internet, que es un medio extraordinario para comunicarse ha pasado, poco a poco, a ser el principal promotor para romper las relaciones en nuestro entorno físico más próximo, la familia.

Seguiré, en el próximo escrito, tratando otros aspectos de este tema pero, antes y a modo de primera conclusión, digamos que toda prudencia es poca. No valen esas frases como “yo sé lo que hago”, “ya soy mayorcito/a”, “en estas cosas el límite lo pongo yo y sé dónde”………………………

Bien, lo que tú quieras, pero he visto caer torres muy altas, muy firmes, muy expertas………”EL CORAZÓN HAY QUE GUARDARLO CON SIETE CERROJOS”.

Alejandro González
    (El Vigía)
 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El ordenador es un arma de doble filo,una poderosa herramienta que se puede utilizar muy bien ,pero que debemos controlar,sabemos de su potencial tanto como para educar y dañar.
Vemos como a diario se contamina la información por los medios,radio,televisión e internet,repercutiendo en los diferentes ámbitos sociales,políticos,religiosos y culturales,y la lucha permanente entre la información oficial y la real.
Es por ello a que insto a mis semejantes a que nos responsabilicemos donde llevaremos nuestra mente,si la mantendremos ocupada con actividades sanas y que nos gustan,con una mente que distinga lo que es realmente amar,y no llevarla a pensamientos descabellados,y descontrolados. Con una mente despejada y domada podremos ver con claridad lo que ofrecen y albergan los distintos medios de información y por supuesto el ordenador.
Saludos,que el Santo Espíritu nos Ilumine,Proteja y Guíe,que así sea.
El Guardián.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Gracias por estar ahí apoyando mi trabajo.