30 de oct. de 2011

EL QUE TENGA UNA AMOR…………….

………..Que lo cuide, que lo cuide, la salud y el dinero que no lo tire………………………..

Así empezaba una canción de hace ya unos años y con esa idea voy a rematar lo planteado en mi artículo anterior “NO JUBILES TU AMOR MATRIMONIAL”, dedicado al amor en las personas maduras.
   Realmente a ciertas alturas de la vida no hay más remedio que cuidar la salud y el dinero, éste cuando no es abundante, se cuida solo.
   Cuando pasa el tiempo puede ocurrirnos con el amor que, como tenemos “todo el pescado vendido”, ya nos parece que no tenemos nada nuevo que hacer y se nos va muriendo entre las manos por falta de alimento, es decir porque no lo hacemos nacer cada día y dejamos de conquistar el corazón de la persona amada.
Mantener, cuidar y alimentar el matrimonio, también en los años de la madurez, no es sólo bueno para los cónyuges también contribuye a la educación de los hijos, aunque sean ya adultos y estén casados o emancipados. Recibirán una enseñanza positiva para su vida matrimonial al observar que, a pesar del tiempo transcurrido y las dificultades, sus padres se siguen amando y permanecen unidos, incluso más unidos.

La actitud de los padres les animará o desanimará según lo que vean. Aprenderán o no, cara a su futuro, que la vida matrimonial sigue mereciendo la pena con el paso de los años. Podemos estar prestando, además, un servicio a nuestro entorno social donde, tal vez, no se tengan muy buenas referencias en un mundo donde el matrimonio y la familia está siendo tan atacados.

Lo primero es convencerte que ser mayor no es ninguna enfermedad, aunque se tengan achaques, se peinen canas o no se peine nada. En lugar de considerarse mayor anima mucho pensar que se es una persona que ha acumulado juventud. Es igual pero no es lo mismo y, con buen ánimo se enfocan las cosas, incluidas las matrimoniales, de otra manera.

No me quiero enrollar más con disquisiciones filosóficas, así que con mensajes breves, intentaré ser más práctico. Lanzaré los mensajes y cada uno, si le apetece, que reflexione lo que quiera para sacar sus conclusiones. Veréis que muchos asuntos que cito son válidos para cualquier pareja a cualquier edad. Vamos a ello.

- Un hombre es un hombre y una mujer es una mujer, vaya tontería, pero debemos comprender, y a estas edades ya va siendo hora, que no estamos llamados a identificarnos y sí a complementarnos.

- Ellas siguen necesitando diariamente un certificado de cariño, aunque sea sin flores pero házselo notar.

- ¿Tiene defectos? ¿más de los que pensabas y que los ves ahora aumentados? Hay que amarse con ellos. El amor verdadero derrite los defectos como el buen horno al metal.

- En el matrimonio hay que saber escuchar (piensa que por algo tenemos dos oídos y sólo una boca), comprender y aceptar. Cuando se envejece es aún más necesario.

- Una cosa que dificulta la comunicación es el hacerse reproches, deja pasar el asunto y después, si es conveniente, díselo con calma y con cariño.

- Huir de la ironía y del chiste fácil al decirle algo que no nos parece bien.

- Frases nefastas: eres un cabezota, estoy aquí como un mueble…..y todas ésas que empiezan por ser o estar.

- Por el contrario ayudan a esa comunicación el espíritu de servicio, estar pendiente de lo que necesita el otro, atender a sus gustos, poner alegría en las conversaciones, hacerle partícipe de mis cosas., escaparse juntos.

- ¿Escapar juntos?, que sí, que se pueden hacer excursiones o viajes para ver cosas, comer juntos, pasar dos días en un hotel cercano con o sin balneario……, imaginación.

- El amor no mira el propio sacrificio, olvídate de ti, de tus cosas, de tus achaques......Intenta entrar en su mundo y deja que pase al tuyo sin dificultad.

- Hay que estar en sintonía, comunicarse que, aunque es un arte, puede aprenderse con más o menos esfuerzo. La comunicación enriquece y la incomunicación empobrece.

- Se trata, en definitiva de estar disponible para escuchar, mejor dicho para atender y, como no, para hablarle.

- No hacer tragedias de cosas sin importancia, hay asuntos que no merecen la pena una discusión.

- Estar disponible controlando el tiempo que abandonamos al otro por cosas como Internet y televisión. Un programa o una película en TV se pueden y se debe ver juntos.

- Olvidar pronto los agravios y, sobre todo, no fustigar al otro, cuando llega una mala ocasión, con la lista de lo que nos hizo en tal o cual ocasión.

-  Empieza por cambiar tú. No hacen falta grandes ramos de flores o cajas de bombones. Son cosas pequeñas, regaladas sin esperar nada. Ya verás cómo se cumple eso de “donde no hay amor pon amor y sacarás amor”.

- Hay sexualidad cuando se deja de ser joven, descubrirla. Sus principales enemigos son, el aburrimiento por tener todo conquistado y, también, lo que yo llamo las dos “encias” (impotencia masculina e inapetencia femenina). Buscar el remedio, que existe en el ámbito de lo decente. Si no hay solución, que puede ocurrir, es el momento de saber aceptar el sacrificio y amar, incluso más, pues el amor es algo no sólo del cuerpo, el espíritu tiene mucho que hacer, pienso que todo.

Bueno, tendré que parar aunque aún podría escribir una enorme lista. No hace falta, piensa lo que, con tu sentido común y experiencia, le dirías como consejo a un buen amigo. Sí, eso, lo otro y lo de más allá…… Pues aplícate el cuento mi querida amiga o amigo. No es fácil, para nadie aplicárselo a sí mismo, pero el amor de tu vida lo merece. Después de tanto tiempo ¿lo vas a tirar por la borda ahora? ¿quién te va a querer igual? ¿ a quién podrás querer tanto?...............

Alejandro González
(El Vigía)



7 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo 21 años de matrimonio y como testimonio puedo decir,que para que perdure el matrimonio, deben mantenerse vivo varios factores y elementos como son:La tolerancia,la lealtad,la permanente comunicación basada en la verdad absoluta, aunque esta resulte difícil e incluso duela,desde que nos levantamos hasta las cosas de la "cama",la pareja debe permitirse crecer constantemente y jamás estancarse,siempre cultivarse en los diferentes temas de la vida,discernir basado en el conocimiento de tu pareja,cuando introducirse en el espacio del otro y cuando no.
El Guardián.

Anónimo dijo...

Alejandro, me alegra mucho este artículo que has escrito. Pienso que muchos jubilan su amor matrimonial muy pronto, por eso hay tantas separaciones. Mañana quiero reenviar este mensaje a varios correos míos. A mi edad no se piensa así y nunca había pensado que el amor hay que construirle...
Un fuete abrazo, Antonio

Anselmo de Canterbury dijo...

El matrimonio es un cosa muy seria y merece la pena. Alejandro, esto es algo que estás transmitiendo con sencillez y realismo. Además, los consejos prácticos son excelentes medios para no sólo permanecer en el amor, sino también, para crecer como esposos y crear un clima de familia creativo, alegre y feliz.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Bueno amigos gracias por vuestros comentarios. Siempre es animoso el ver que te leen. No pretendo mucho, es un blog sencillo, que busca un lenguaje inteligible para todos y sin grandes filosofías. En él he volcado los más de 25 de orientador familiar, leyendo y estudiando la familia, y los casi 40 de matrimonio. Con eso si puedo ayudar me doy por satisfecho...
Gracias y abrazos...

Anónimo dijo...

¿Puede un cónyuge seguir enamorado del "otro" cuando,habiéndose entregado plenamente,ya desde el principio éste no aparece por el hogar salvo a dormir o cambiarse de ropa,sin mostrar durante décadas ni un mínimo detalle de afecto? Creo que en casos así, para un creyente, que siempre luchó por defender su matrimonio, ha llegado el momento de refugiarse en el costado llagado de Cristo, sin dejar de seguir practicando la FE, ESPERANZA (sobrenatural, claro) y la CARIDAD.¿Estoy en lo cierto?

Anónimo dijo...

¿Qué puede hacer uno de los cónyuges cuando, ya desde el principio y año tras año, "el otro" sólo aparece por el hogar a dormir y cambiarse de ropa, como si en casa no hubiese nadie, y cuando llegan los fines de semana procura siempre reuniones familiares o de amigos, multitudinarias, evitando el "tú a tú"? ¿Se puede seguir enamorado de alguien, a quien te has entregado plenamente, pero que durante DÉCADAS jamás te ha demostrado el MÍNIMO afecto, abandonándote incluso en los momentos de seria enfermedad o graves pérdidas familiares? Creo que para un creyente, ha llegado el momento de la FE, ESPERANZA (humana, ninguna) Y CARIDAD...¿Estoy en lo cierto?

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Difícil situación, muy difícil. Se necesitan muchos datos, tiempo y espacio para el diagnóstico. La esperanza cristiana y la caridad está bien, es estupendo, pero ahí hay mucho que estudiar para ver otras soluciones humanas, junto con las religiosas de que hablas.
Gracias por escribir y un cordial saludo.