31 ago. 2011

LOS PADRES Y EL COLEGIO

La relación de los padres con el centro educativo es una delegación de los primeros por las razones que pretendo explicar a continuación.

No creo que, a estas alturas de la existencia del blog, tenga que insistir sobre un hecho que considero fundamental, “el primer ambiente natural y necesario para la educación es la familia”.


Los padres son los primeros y auténticos, pero no exclusivos, educadores de los hijos, porque la familia es insuficiente para lograr la total educación del ser humano como ser social que es. Necesita apoyos de la sociedad civil, siendo la escuela la principal institución social que le presta esa ayuda.

Veamos, en estos días previos a la iniciación del curso, algunos  aspectos de esta relación entre la familia y el colegio.

1.- La educación moral corresponde principalmente a la familia y la formación intelectual a la escuela, aunque siempre deben ir necesariamente unidas. Condiciones precarias de muchas familias hacen nacer el centro educativo”, surgiendo conflictos por cubrir áreas que abarcaba la familia como la religiosa, afectivo-sexual , etc.

Se produce la delegación de la familia en el centro educativo, pero esa delegación mantiene la potestad en el origen, la familia.


Por lo anterior entiendo que no puede discutirse a los padres la titularidad de la educación de sus hijos. Aquéllos no pueden inmiscuirse en la labor educativa del centro, pero sí pueden recuperar en cualquier momento la potestad delegada.

Participación de los padres en el centro educativo significa: comunicación, participación, decisión de cada parte en su campo. El mejor cauce de participación es la asociación de padres.

Por todo esto el modelo de relación entre padres y colegio debe hablar primero de delegación, luego de participación.

2.- El centro educativo, como consecuencia de esa delegación de los padres, tiene unas responsabilidades para con sus alumnos como son:
- Proporcionar los contenidos culturales, conocimientos y capacidades para que el alumno pueda cumplir posteriormente sus responsabilidades como profesional y ciudadano. Que cumplan como profesionales del estudio.
- Que se intente orientar a cada alumno para que asimile la información personalmente.
- Complementar la acción de la familia para que, aprendiendo la convivencia entre personas, el alumno pueda integrarse en la sociedad civil con su cultura propia y capacidad creativa.

3.- Pienso, tras todo lo dicho hasta aquí, que debemos tener en cuenta algunos criterios a la hora de escoger un colegio para los hijos:
- Solvencia moral en sus enseñanzas, acorde con lo que en este terreno piensen los padres.
- Calidad humana y profesional del profesorado que les capacite para formar cultural y moralmente a los alumnos. Así como dedicación en tiempo a su labor.
- Organización del centro educativo de forma que se considere como un complemento de la educación impartida en la familia. Medios adecuados para esto.


4.- Reconozco que no es fácil, hoy día, encontrar lo que pretendemos del colegio porque se dan dificultades como las siguientes:
- Enorme relajo de las costumbres que se manifiesta en la sociedad y sus rectores. Esto hace que, salvo excepciones muy honrosas y por eso atacadas y criticadas, en los centros públicos no existe preocupación por la moral o esté muy relajada.
- El “despiste” moral y la ignorancia hace que lo anterior también ocurra en diversos centros privados, aún con ideario religioso.
- El colegio no cuenta con la familia y lo que es peor al frente de muchas asociaciones de padres están personas poco sensibilizadas con este problema, o, lo que es peor, con intenciones manipuladoras.

5.- Si se nos presenta un panorama así habrá que buscar soluciones adecuadas, entre las que se me ocurren las siguientes:
- Asociarse familias con afinidad de pensamiento en estos aspectos y crear cooperativas o empresas que financien ese tipo de centros educativos moral y culturalmente adecuados.
- Si lo anterior no es posible la solución podría pasar por buscar un colegio lo más acorde posible con lo que pensamos. Después buscar y convencer a otras familias del problema importante que tenemos entre manos, introducirse en la asociación de padres y tratar de influir para que el centro adquiera el rumbo adecuado.
- Es muy importante conocer que en un centro no tiene por qué haber una sola AMPA, pueden existir varias. Para formarla sólo hacen falta 3 persona, presidente, secretario y tesorero; se redactan unos estatutos y se presentan con el acta fundacional para su legalización. Si la existente está muy mal y no hay quien la arregle, se funda una, se buscan socios entre las familias y a trabajar.
- Influir con cartas al director, conversaciones con familiares, amigos y conocidos para que la sociedad vaya caminando hacia un tipo de educación acorde con los planteamientos que citaba anteriormente al hablar de los criterios a seguir a la hora de escoger colegio para los hijos.


* Termino reconociendo que lo que he comentado no es fácil y cuesta esfuerzo, pero nos estamos jugando el futuro de nuestros hijos y nietos. El tema merece la pena  y deberíamos darle más importancia que a otras muchas cosas. Que cada uno haga lo que quiera, somos libres, pero si no arrimamos el hombro no tendremos derecho a quejarnos, que es lo que mucha gente hace quejarse y nada más.



Alejandro González
(El Vigía)






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