21 ago. 2011

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ EN CUATRO VIENTOS

La tormenta ha impedido que Benedicto XVI respondiera a las cinco preguntas que le habían hecho unos jóvenes. Si se ha dado a conocer lo que tenía pensado responder. Por ejemplo:

En cuanto al matrimonio y la sexualidad, que es el tema sobre el que más escribo en este blog tenía previsto comentar que:

 "Es un horizonte luminoso y exigente a la vez. Un proyecto de amor verdadero que se renueva y ahonda cada día compartiendo alegrías y dificultades, y que se caracteriza por una entrega de la totalidad de la persona. Por eso, reconocer la belleza y bondad del matrimonio, significa ser conscientes de que solo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino de la vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial".

A continuación, para el que quiera leer más, transcribo el resumen completo facilitado por la organización
Gran parte del discurso que tenía previsto pronunciar Benedicto XVI en Cuatro Vientos tuvo que suspenderse debido a la lluvia. Se trata de las respuestas a las preguntas planteadas por Paul, Roselyne, Robert, Kritzia y Kathlen, en representación de los jóvenes de todo el mundo. La Oficina de Prensa de la Santa Sede facilitó el discurso completo al comienzo del acto.

Benedicto XVI tenía previsto explicar cómo un joven puede ser fiel a la fe cristiana y aspirar a grandes ideales en nuestra sociedad. Manifestaba que Jesús nos responde con las palabras «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor», del evangelio de San Juan.

El Papa tenía previsto asegurar a los jóvenes que "Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios. Permanecer en su amor significa entonces vivir arraigados en la fe, porque la fe no es la simple aceptación de unas verdades abstractas, sino una relación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios".

Sobre el sentido del dolor iba a decir que "Si permanecéis en el amor de Cristo, arraigados en la fe, encontraréis, aun en medio de contrariedades y sufrimientos, la raíz del gozo y la alegría. La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona. Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo".

Y el discurso previsto continuaba insistiendo en que "Precisamente ahora, en que la cultura relativista dominante renuncia y desprecia la búsqueda de la verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano, debemos proponer con coraje y humildad el valor universal de Cristo, como salvador de todos los hombres y fuente de esperanza para nuestra vida. Él, que tomó sobre sí nuestras aflicciones, conoce bien el misterio del dolor humano y muestra su presencia amorosa en todos los que sufren. Estos, a su vez, unidos a la pasión de Cristo, participan muy de cerca en su obra de redención. Además, nuestra atención desinteresada a los enfermos y postergados, siempre será un testimonio humilde y callado del rostro compasivo de Dios".

El Papa afirmaba "que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra".

En cuanto al matrimonio y la sexualidad, Benedicto XVI tenía previsto comentar que "Es un horizonte luminoso y exigente a la vez. Un proyecto de amor verdadero que se renueva y ahonda cada día compartiendo alegrías y dificultades, y que se caracteriza por una entrega de la totalidad de la persona. Por eso, reconocer la belleza y bondad del matrimonio, significa ser conscientes de que solo un ámbito de fidelidad e indisolubilidad, así como de apertura al don divino de la vida, es el adecuado a la grandeza y dignidad del amor matrimonial".



Alejandro González
(El Vigía)


1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parecen estupendas estas aportaciones que en algo pueden saciar el hambre de saber lo que iba a decirnos el Papa.
Como ayuda también puede leerse la homilía completa que tenía preparada y que no pronunció. Puede encontrarse en http://www.zenit.org/article-40132?l=spanish