10 ago. 2011

HIJOS, LECTURAS Y TELEVISIÓN

Un objetivo prioritario para los padres debe ser que los hijos, además de personas instruidas, sean cultos. Para lograrlo tienen que crear las circunstancias adecuadas en el ambiente familiar. Deben aprovechar  las posibilidades que ofrece el ámbito de la familia, siendo necesario encuadrar las lecturas en la fuente de la cultura familiar. Para ello se requieren una serie de actividades como crear un clima adecuado en casa, leer juntos, seleccionar las lecturas y enseñar a leer.
No cabe duda que la televisión es un gran enemigo por razones diversas: La tenemos al alcance, capta la atención, no requiere esfuerzo, etc. Debemos poner los medios para que no influya indebidamente, pero bien usada y con moderación puede ser un medio de ayuda, no solo eso, sino que debe serlo, ya que al estar en el mundo en que vivimos no es fácil prescindir de ella.
Para conseguir cualquier cosa hay que marcarse unos objetivos y, para el tema que nos ocupa, se me ocurre que pensemos conseguir con la lectura los siguientes:
- Que sean fuente de cultura familiar.
- Mejora del lenguaje de los hijos.
- Estímulo del pensamiento y de la creatividad.
- Instrumento básico para aprender.
- Medio de mejora personal de los hijos.

Los padres deben esforzarse en una labor educativa basada, fundamentalmente, en los siguientes aspectos:
- Aprovechar las posibilidades educativas y culturales que tiene el ambiente familiar.
- Que las lecturas no sean simples pasatiempos, sino que sirvan para estimular el pensamiento y aprender.
- Deben leer libros y que los hijos lo vean.
- Prevenir y, en su caso, luchar contra la teleadicción.
- Proporcionar a los hijos lecturas con criterio recto y que les formen adecuadamente.
- Estar atentos a lo que leen los hijos cualquiera que sea su origen como recomendado por el colegio, prestado por los amigos o bibliotecas, etc.
- Crear un clima de lectura en casa.
- Leer con los hijos y enseñarles a leer.

Es difícil como ya he citado, luchar contra una TV que está ahí cómoda de ver y de cambiar de canal con el mando a distancia. Pero hay que hacerlo, sobre todo en unos tiempos en que poca cosa formativa nos sirven, es más, lo que dan con abundancia es bastante malo por no decir nefasto. Si buscamos soluciones alternativas para el ocio de los hijos iremos consiguiendo que no dependan de ella y habremos facilitado el camino a la lectura.

 Deberíamos tener en cuenta cosas como las siguientes:
- El leve intento de sustituir la TV por la idea de compartir juegos no es suficiente.
- Dar ejemplo los padres viendo poca televisión y bien seleccionada.
- Diversificar las actividades para el tiempo libre. Buscar alternativas sugerentes para los hijos.
- Informarse de los programas y hacerse una especie de guía televisiva para la semana, especificando lo que se puede ver por edades.
- No utilizar la televisión como castigo ni como premio.
- Acompañar a los hijos a ver la tele y utilizarla como medio educativo.
- Sustituir los programas por películas de vídeo adecuadas.
- Mostrarles los motivos de la conducta selectiva de la programación y no cortar porque sí.
- La televisión hay que convertirla en ayuda a la convivencia familiar y que no sirva para destruirla.
- Ayudar a que los hijos tengan amigos que les ayuden a divertirse con juegos que les desenganche de la televisión.
- -Para lo anterior suele dar buenos resultados hacer planes, como excursiones u otras cosas, con familias con hijos de edad parecida a los propios.

No vendría mal que los padres se hicieran preguntas como las siguientes o parecidas:
- ¿Es bueno ver mucho la TV?
- ¿Existe una biblioteca o facilidad para acceder a libros variados y abundantes en su casa?
- ¿Piensa que es bueno ver la televisión con sus hijos?
- ¿Se informa de los programas de la tele de cada día o semana?
- ¿Pasa tiempo de ocio con sus hijos?
- ¿Trata con sus hijos del ocio y el tiempo libre?
Después habrá que actuar en consecuencia para mejorar los resultados de las respuestas.

Hace tiempo que tengo el convencimiento sobre los objetivos que algunos, más de los que pensamos, han convertido sus cadenas de televisión en un artilugio para convertir a las personas en borreguitos que, al no pensar y vivir del pienso intelectual que ellos sirven, se convierten en parte de un rebaño manejable con fines ideológicos, consumistas u otros diversos.
Lo mismo ocurre con las lecturas pero un libro requiere cierto esfuerzo para su compra, búsqueda, lectura y comprensión. La tele ofrece todo esto de forma mucho más fácil, de ahí su capacidad de enganche
.
Protejamos a nuestros hijos de ese aparato tanto como lo hacemos del cajón o mueble donde guardamos las medicinas, sobre todos las peligrosas. Los medicamentos pueden lesionar, incluso matar, el cuerpo, las ideas lo hacen con el espíritu, lo que pasa es que los resultados suelen verse a más largo plazo.

Quiero teminar con ciertas recomendaciones que me parecen necesario tener en cuenta para el uso de éste y cualquier otro medio tecnológico actual o futuro, de cómo los usemos los mayores copian los  pequeños de la familia:
- Usarlo con sobriedad y templanza.
- No considerarlo malos ni buenos en sí mismo,es un medio con cosas buenas y malas. Será malo si usa mal.
- Ser muy responsable en su uso.
- No andar danzando por la pantalla con el mando a distancia, es decir, ir a lo que se quiere ver y no a buscar qué ponen.
- Tener organizado el tiempo diario que le vamos a dar para su uso.
- Qu esté situado en zonas comunes y no en los dormitorios.
- Es bueno tener filtros o algún tipo de sistema que permita controlar loque se puede ver, pero lo primero es aplicar el sentido común y los valores morales.
- Conversar sobre el tema con otras familias sirve para aprender lo bueno que ponen en práctica.
- Hay otras cosas para divertirse, usarlas.
- No tener la televisión encendida continuamente como acompañamiento o para dar ambiente. Es mejor poner música en la radio u otro medio.
- Cierto ayuno de TV es muy sano.

* En definitiva, los padres deben  se unos responsables directores de la biblioteca de la casa  y de las  imágenes que entran en el hogar, que sepan animar hacia lo positivo y crear rechazo hacia lo negativo. Pero saber hacer las cosas bien, es decir con calma pues toda forma drástica, basada en el porque sí o porque lo mando yo, suele crear reacciones contrarias a lo que buscamos, por eso debe ser el último recurso. Lo que ocurre es que nos suele faltar tiempo y paciencia, queremos las cosas para YA.

Lo escribía en uno de mis artículos anteriores hay que usar siempre la fórmula mágica:

PECETPaciencia + Exigencia + Cariño + Ejemplo + Tiempo.

Alejandro González
(El Vigía)

 




 
 
 

 

 

 

 









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