6 de jul. de 2011

LA MILICIA, MI OTRA FAMILIA

TODO POR LA PATRIA
Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.
Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la firmeza, la lealtad,
el honor, la bizarría,
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados.
(Autor: Pedro Calderón de la Barca,
soldado de Infantería Española )
Hoy estamos a 6 de julio de 2011, una fecha como otra cualquiera para la mayoría de las personas. Para mí no, es el día en que termino mi vida activa profesional. Es decir que paso a ser un militar retirado, espero que con pensión y durante muchos años. Al mismo tiempo mi faceta en ayuda y defensa de la familia, así como otros trabajos altruistas que se tercien, cobrarán un mayor protagonismo.

Miro hacia atrás y contemplo a un muchacho que, sin haber cumplido los 16 años, se alista como soldado voluntario en el Ejército. Una vez allí termina el bachiller y prepara la oposición de ingreso a la Academia General Militar de Zaragoza. Conseguido esto empiezan las vicisitudes de una profesión, bendita profesión, que ha durado hasta hoy. Nada más y nada menos que 49 años, 4 meses y 6 días vinculado a las Fuerzas Armadas. No exagero nada si afirmo que considero al Ejército Español como MI FAMILIA MILITAR.

Sí, una vida magnífica porque es muy importante poder ser lo que se ha querido y disfrutar siéndolo. Empezando tan joven ahí se forjó mi carácter y me hice hombre. Las virtudes militares se asimilan mejor con poca edad, el poder seguirlas como es debido ya es más difícil dada la condición humana. Lo que aprendí me sirvió para aplicarlo también en la parte no castrense de mi existencia.

La profesión me permitió sacar una familia adelante, sin lujos pero dignamente. Con ella recorrí los cuatro puntos cardinales de la Península, además de Ceuta y Canarias. Juntos nos hicimos unos expertos en mudanzas, cambios de colegios y universidades, nos adaptamos a los climas más variados y a nuevos amigos. Cuánto se podría decir de las familias y, sobre todo, de las esposas de los militares.

Me sentí apoyado, casi siempre, por superiores, compañeros y subordinados, a la impagable colaboración de estos últimos debo muchos de mis éxitos. Cosas no tan buenas también hubo, por mi culpa unas veces y por la de otros en diversas ocasiones,  pero el tiempo y la falta de rencor las borraron rápidamente.

No puedo dejar de recordar a los que se quedaron en el camino, asesinados vilmente por el  terrorismo, cumpliendo su deber dentro o fuera del territorio nacional o porque un accidente o una enfermedad se los llevó de nuestro lado. Pude comprobar que pesan más el dolor y la rabia que el féretro de un compañero asesinado. Ellos fueron el estímulo para seguir en el camino en los momentos de desánimo.

No quiero enrollarme más porque si me suelto podría escribir varios libros. Las batallitas del abuelo darían para aventuras, anécdotas y vanidades sin fin. Co lo dicho ya vale de autohomenaje.

Que disfrutéis con vuestro trabajo, sobre todo que lo tengáis, lo encontréis si no lo tenéis, y conservéis mucho tiempo para, al final, llegar con salud a cobrar un pensión bien ganada y que duren mucho tiempo.
Hace años decía y repetía a aquellos magníficos soldados de remplazo, intentando prepararlos para un tiempo en la milicia, cómo tenían que servir a la Patria, pero que en el futuro, en su auténtica y real vida civil, deberían hacerlo con esa misma idea porque España se construye, aún más, desde cualquier trabajo honrado hecho con espíritu de servicio y entrega.
A muchos de vosotros, que lo hacéis desde la sociedad civil, quiero repetiros lo mismo y, a pesar de muchas circunstancias, pediros que sigáis forjando esta vieja nación para entregarla, mejorada, a las futuras generaciones. Ánimo y adelante.
Vaya, me ha dado patriótica. Mejor me callo ya.

Se me olvidaba algo importante: Hoy recupero la parte de los derechos civiles a los que, voluntariamente, renuncié para ejercer mi profesión. Mi pluma, mi teclado y mi palabra son libres para escribir o hablar donde convenga o me lo soliciten. Seguiré con la orientación familiar que ha sido mi refugio para no hablar de lo que ni debía ni podía. Ahora que no tengo ataduras para decir lo que opino, recupero la "libertad de expresión".  Espero saber utilizarla adecuadamente.




   Alejandro González
     (El Vigía )


                                         
 
     
                                                  

18 comentarios:

Costura, familia y caridad dijo...

¡Felicidades! por varios motivos,su familia,su experiencia, su entrega, su cumpleaños, con todos sus días, momentos, situaciones....que ahora, eso espero, compartirá con nosotros, su "familia de la blogosfera", gracias por sus palabras, por su entrega, por su honestidad,que a través de su blog ha compartido. Me imagino que con cierta nostalgia, pero a la vez con esperanza e ilusión por TODO lo que viene. Gracias de nuevo, que Dios lo bendiga. Nos encontramos ahí, en la Eucaristía. Paz y Bien, mucha Paz y mucho Bien.
Cristina

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

GRACIAS A TÍ Y A TANTA GENTE BUENA COMO ME HA ESCRITO.

Pilar Gutiérrez dijo...

Felicidades! Te han jubilado justo a tiempo. Y ¡militar tenías que ser! ... para reconocer y apoyar nuestras campañas, cosa que no hace casi nadie. Seguiremos en contacto, Unidos por la Vida y por España!

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

GRACIAS POR TAN HERMOSAS PALABRAS

Anselmo de Canterbury dijo...

¡Siempre hablando bien de las cosas buenas!

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Anselmo, gracias, lo breve y bueno dos veces bueno.

Simín dijo...

Muchas felicidades por el cumpleaños y por "las palabras de despedida".
Me da a mí que nunca te dejaste quitar la libertad de expresión...
Un abrazo -Lola, Gera, Doli y Simín-

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Gracias a vosotros "chicharreris" adoptivos por vuestro mensaje. Un abrazo.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

CHICHARRERIS ES UN ERROR, YA HABRÉIS ENTENDIDO QUE QUISE DECIR CHCHARREROS.

Anónimo dijo...

No nos conocemos y vivo cerca de su hermano el "chicharrero" de adopción.Le felicito por este llegar a hoy y la felicidad, que muestra del camino recorido. Yo, Manuel Álvarez Suárez, miro al pasado y recuerdo mi paso por el departamento de "extractos" en Paseos de Maria Cristina, División Acorazada Brunete nº. 1. Allí pensé en ir a Zaragoza y entrar en la Academía, pues tenía los requisitos de estudios. Nunca di ese paso y me ha pesado siempre. Hoy, soy jubilado, de otro sistema laboral y siempre pienso en las propuestas que me mostraron, de ir a Zaragoza. Un abrazo y felicidades.
Manuel.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

GRACIAS MANUEL. PARA TÍ TAMBIÉN LAS FLORES DEL ARTÍCULO DE MÁS ARRIBA.
MUCHA SUERTE

Elena Torres dijo...

Felicidades por tu articulo y por tu jubilación, ¡ yo creia que estabas jubilado por todo lo que trabajabas, fuera del ejercito! y siempre con entusiasmo y a tope. Desde luego si el ejercito te dió todas las virtudes que posees, ¡Viva el ejercito si forja hombres como tu ! Un abrazo. Elena Torres

Ángel Gil dijo...

Siempre será mi Coronel y estaré permanentemente a sus órdenes. Fue muy grato haber sido un subordinado suyo al servicio de nuestros compañeros de Armas para mejor cumplir con nuestra entrega personal y profesional a España. La familia fue siempre nuestro baluarte moral y ahí encontramos nuestro ímpetu resistente a la abnegación que como caballeros juramos cumplir cuando éramos jóvenes y hemos repetido constantemente en el ejercicio diario de nuestra profesión.
Mi Coronel, pretende que le felicitemos por cumplir un año más, pues no es más que eso, “un año más”. De todas formas muchas felicidades pues para mi, jubilarse viene de júbilo y es también alegría, sobre todo del deber cumplido de un ciudadano ejemplar, como es o debiera ser “el militar”. ¿Qué ciudadano tiene la obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes sin protestar y ni si quiera mostrar tibieza en su acatamiento?.
Permítame un sincero y afectuoso abrazo sin descomponer mi posición marcial que merece el grado obtenidos en su larga carrera militar, aunque creo y afirmo que ese grado militar debería haber sido superior por lo méritos realizados.
Un abrazo.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Gracias Elena y Ángel por el cariño con el que exageráis mis cosas.
Por cierto Elena trabajé mucho, es verdad en el Foro de la Familia y con la ILP RED MADRE, pero porque estaba en la situación de reserva y no tenía destino en esos momentos. De otra manera no hubiera podido sacar alrededor de ocho horas diarias para esos trabajos altruistas. En los tiempos de actividad hubiera sido imposible dedicar algo.
Os remito a los dos a mi artículo AGARADECIMIENTO CON FLORES

Fernando Acevedo dijo...

Enhorabuena, yo que pensaba que la foto de la derecha era de cuando empezaste, porque, con lo joven que se te ve...
Un blog muy interesante
abrazos

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Fernando gracias, sobre todo por lo de joven. Escoge alguna flor del ramo del anterior artículo, también va dedicado a tí

emilio m g dijo...

Muy entrañable comentario ,la vida sigue y sera amable contigo porque eres honesto y te entregas a los demas que es la mayor satisfaccion
Un fuerte abrazo

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Para emilio m g, cómo se nota que fuiste mi jefe y me aprecias. Gracias de corazón, pero muchas cosas buena las aprendí de personnas como tú. Apaguemos el botafumeiro con un fuerte abrazo.
Te remito a al artículo AGRADECIMIENTO CON FLORES.