27 jul. 2011

ESTUDIOS DE LOS HIJOS: CASOS Y COSAS

En mi artículo anterior prometí rematar el tema de los estudios de los hijos. Lo realizo comentando, esquemáticamente, 
algunos casos en los que intervine, dando consejos a unos padres, además de buenos amigos, cuyos hijos les presentaban algunos problemas en este terreno. Quiero hacer hincapié en la palabra consejo, pues se trató de aconsejar solamente, las decisiones son
siempre de los padres, principales responsables de sus hijos.

Muchas veces me he encontrado con algunos que, al exponerte un caso de su familia, les gustaría recibir la receta mágica que trajera la solución a su problema. Eso es un imposible, porque no existe. Estamos hablando de personas, esposos, padres e hijos, cuyas diferentes formas de ser requieren un tratamiento distinto en cada caso, incluso la suerte para acertar o, al menos, acercarse a la solución.

La única fórmula que he encontrado para dar con la solución es lo que he denominado como: PECET, cuyo significado explicaré más adelante.

Vayamos a esos casos de los que he hablado:

CASO1º:  Luis me cuenta que a su hijo Antonio no le da tiempo a terminar las tareas del colegio en casa.

* Tiene pensado hablar con el colegio para ver si es adecuada la cantidad de trabajo con el tiempo que tiene para hacerlo y merendar, jugar, etc.

* Le he comentado lo siguiente:
- Bien estar el hablar con el colegio, pero se queda sólo en esto, como si todas las dificultades partieran de ahí y no del hijo. Normalmente el colegio tiene la suficiente experiencia como para equivocarse. Pienso que debe observar si el hijo aprovecha bien el tiempo, si se distrae mucho, o si está bien organizado. Si está aquí el problema puede ayudarle a organizarse, teniendo un horario de trabajo, descanso y otras actividades.

CASO 2º:  Paco dice que su chico, Santiago, deja los trabajos para la última hora del día y le llega la noche con mucha tarea pendiente.

*Piensa que debe ayudarle todo lo posible haciendo las cosas con él para que tarde menos y, si no acaba y es muy tarde, se le manda a la cama. Se le podría hacer un justificante para el colegio para que no tenga problemas al día siguiente.

* Mi comentario al respecto ha consistido en lo siguiente:
- La ayuda no es buena cosa pues no enseña al hijo a ser responsable. Hay que ayudarle, pero de otra forma.
- Empezar por poner orden en su vida. ¿En qué emplea el tiempo de la tarde? ¿No estará mucho en la tele, internet….? Fundamental es que tenga un horario.
- También ayudarle en lo que no sepa o entienda peor, explicándoselo pero no haciéndoselo.
- No es buena solución el justificante para el colegio pues si no trabaja es mejor que, al día siguiente, pase la vergüenza correspondiente y así aprenderá a asumir las consecuencias de sus actos.

CASO 3º:  Marcelino está cansado de que a su hijo Eusebio no hay quien le sujete un tiempo razonable a la mesa de estudio. Dice, muy pronto, que ha terminado lo poco que tiene de tarea, pero luego sus notas no son buenas.

*Eusebio considera que debería ponerle tareas suplementarias que tengan relación con los temas del día o de repaso.

*Le he hecho los siguientes comentarios:
- Conviene hablar con el colegio para informarse de las tareas que le ponen y el porqué de sus notas deficientes.
- También comprobar la calidad de su trabajo, si está hecho a conciencia o para salir del paso.
- Hacerle ver su obligación de estudiar, de ser responsable con sus estudios, pensando no sólo en las notas sino en ser un hombre en el futuro.
- Hay que intentar dos cosas, por un lado que trabaje, mejorando así sus notas, y por otro que sus tardes se llenen no sólo de tareas escolares sino, además, de otras actividades (deportivas, culturales, musicales, etc.) según sus aficiones.


ALGUNAS CONSIDERACIONES DE CARÁCTER GENERAL.
 Los padres al intentar que sus hijos estudien más deberían tener en cuenta, entre otras cosas, las siguientes:
- En primer lugar comprender que unos hijos necesitan más dedicación que otros, es decir, más parte del tiempo de los padres dedicados a ellos. Por eso hay que buscar la forma de encontrar ese tiempo, sacándolo de otras cosas menos importantes.
- Esa mayor dedicación les tiene que permitir ser más amigos de ese hijo, ganarse su confianza. Tienen que confiarse a él y, con eso, les contará sus preocupaciones.
- Hay que buscarle un lugar adecuado para estudiar.
- Deben ponerse metas de horario de trabajo, empezando poco a poco. No pretender que de repente sea un empollón.
- Animarle cuando vaya consiguiendo metas, aunque sean pequeñas. Valorar más el esfuerzo que las notas.
- Mantener un estrecho contacto con el tutor para ir de mutuo acuerdo, saber qué tareas debe hacer en casa y hacer un seguimiento de la evolución.
- No sólo fijarse en los estudios, hay que educar al hijo de forma global, preocupándose de su carácter, generosidad, sentido de la responsabilidad, valoración de la amistad y otras muchas virtudes que debe poner en juego cara a su futuro.
- Confiarle cosas para ayudar a la familia, enseñándole a hacerlas y animándole cuando pone interés.

Finalmente voy a explicar la fórmula secreta antes expuesta, no es nada del otro mundo, todo lo contrario es lo normal, lo que se deduce aplicando el sentido común, en definitiva es dedicar a la educación en cualquiera de sus facetas:

PECETPaciencia + Exigencia + Cariño + Ejemplo + Tiempo
 
Alejandro González
(El Vigía)
 






3 comentarios:

Anónimo dijo...

Alejandro. Enhorabuena x el PECET. Podrias escribir sobre adolescencia y sobre noviazgo? Son temas que nos preocupan a muchos padres. Un abrazo. Jeronimo

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Gracias Jero.
Algo sobre adolescencia tienes si haces click en ETIQUETAS (letra E) situada a la derecha de la página del blog.
Detodas forma, como estoy acabando un ciclo de cosas y me quedan uno o dos artículos, en agosto pondré algo más y también sobre el noviazgo.
Un abrazo

tarihiatzi dijo...

¡Excelente PECET!
Con su permiso lo comparto
Paz y Bien