5 may. 2011

EL FUTURO DELA HUMANIDAD SE FRAGUA EN LA FAMILIA

JUAN PABLO II HABLÓ DE LA FAMILIA CON RAZONAMIENTOS VÁLIDOS  PARA TODOS, CREYENTES O NO.  (PARTE I)

"La familia, en los tiempos modernos, ha sufrido quizá como ninguna otra institución  la acometida de las transformaciones amplias, profundas y rápidas de la sociedad y de la cultura. Muchas familias viven esta situación permaneciendo fieles a los valores que constituyen el fundamento  de la institución familiar. Otras se sienten inciertas y desanimadas de cara a su cometido, e incluso en estado de duda o de ignorancia respecto al significado último y a la verdad de la vida conyugal y familiar.
Otras, en fin, a causa de diferentes situaciones de injusticia se ven impedidas para realizar sus derechos fundamentales."
Estas palabras, como prácticamente todo lo que hoy escribo, pertenecen a lo que sobre la familia dijo al mundo el Papa Juan Pablo II (señalo con comillas lo copiado literalmente de sus textos).
Siguiendo en mi idea de que la orientación a las familias, salvo que éstas lo demanden por sus creencias, se debe hacer de forma aconfesional, profesional, con razonamientos éticos naturales y de sentido común, no voy a citar aquellos aspectos en los que se dirigía a los fieles de la Iglesia, sino a lo que, como un gran experto en humanidad, escribió para todo hombre. Sobre todo para los hombres de buena voluntad, como más adelante veremos que decía.

Poco es de mi cosecha, casi nada, pues sería una osadía por mi parte matizar algo a una persona de tal prestigio mundial. Me he limitado a pequeñas frases que permiten enlazar unos puntos con otros o estructurarlos para que faciliten la lectura.

*Al servicio de la familia:
Continúa diciendo que, consciente de que el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes más preciosos de la humanidad, quiere hacer sentir su voz y ofrecer ayuda:
- A todo aquel que, conociendo ya el valor del matrimonio y de la familia, trata de vivirlo fielmente.
- A todo aquel que, en medio de la incertidumbre o la ansiedad, busca la verdad.
- A todo aquel que se ve injustamente impedido para vivir con libertad el propio proyecto familiar.

De esta forma manifiesta que pretende ofrecer su servicio a todo hombre preocupado por los destinos del matrimonio y de la familia.

De manera especial se dirige a los jóvenes que están para emprender su camino hacia el matrimonio y la familia, con el fin de abrirles nuevos horizontes, ayudándoles a descubrir la belleza y la grandeza de la vocación al amor y al servicio de la vida.

*Necesidades de nuestra época:
Se plantea la necesidad de una reflexión y de un compromiso profundos, para que en la nueva cultura que está emergiendo:
- Se reconozcan los verdaderos valores.
- Se defiendan los derechos del hombre y de la mujer.
- Se promuevan la justicia en las estructuras mismas de la sociedad.

* Continúa y cito textualmente:
"En la construcción de tal humanismo, la ciencia y sus aplicaciones técnicas ofrecen nuevas e inmensas posibilidades. Sin embargo, la ciencia como consecuencia de las opciones políticas que deciden su dirección de investigación y sus aplicaciones, se usa a menudo contra su significado original, la promoción de la persona humana.

Se hace, pues necesario recuperar por parte de todos la conciencia de la primacía de los valores morales, que son los valores de la persona humana en cuanto tal. Volver a comprender el sentido último de la vida y de sus valores fundamentales es el gran e importante cometido que se impone hoy día para la renovación de la sociedad. Solo la conciencia de la primacía de éstos permite un uso de las inmensas posibilidades, puestas en manos del hombre por la ciencia; un uso verdaderamente orientado como fin a la promoción de la persona humana en toda su verdad, en su libertad y dignidad."

* La familia comunidad de amor:
"La familia, fundada y vivificada por el amor, es una comunidad de personas: del hombre y de la mujer esposos, de los padres y de los hijos, de los parientes. Su primer cometido es el de vivir fielmente la realidad de la comunión (aclaro: entiéndase común unión) con el empeño constante de desarrollar una auténtica comunidad de personas.

El amor entre el hombre y la mujer en el matrimonio y, de forma derivada y más amplia, el amor entre los miembros dela misma familia- entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas, entre parientes y familiares- está animado e impulsado por un dinamismo interior e incesante que conduce la familia a una comunión cada vez más profunda e intensa, fundamento y alma de la comunidad conyugal y familiar."

"Todos los miembros de la familia tienen la responsabilidad de construir, día a día, la comunión de las personas , haciendo de la familia una escuela de humanidad más completa y más rica, es lo que sucede con el cuidado y el amor hacia los pequeños, los enfermos y los ancianos, con el servicio recíproco de todos los días, compartiendo los bienes, alegrías y sufrimientos.

Un momento fundamental para construir tal comunión está constituido por el intercambio educativo entre padres e hijos, en que cada uno da y recibe. Mediante el amor, el respeto, la obediencia a los padres, los hijos aportan su específica e insustituible contribución a la edificación de una familia auténticamente humana. En esto se verán facilitados si los padres ejercen su autoridad irrenunciable como un servicio ordenado al bien de los hijos, y ordenado en particular a hacerles adquirir una libertad verdaderamente responsable, y también si los padres mantiene viva la conciencia del don que continuamente reciben de los hijos.

La comunión familiar puede ser conservada y perfeccionada sólo con un gran espíritu de sacrificio. Exige, en efecto, una pronta y generosa disponibilidad de todos y cada uno a la comprensión, a la tolerancia, al perdón, a la reconciliación. Ninguna familia ignora que el egoísmo, el desacuerdo, las tensiones, los conflictos atacan con violencia y a veces hieren mortalmente la propia comunión: de aquí las múltiples y variadas formas de división en la vida familiar."

* CONCLUSIÓN:
"Amar a la familia significa saber estimar sus valores y posibilidades, promoviéndolos siempre. Amar a la familia significa individuar los peligros y males que la amenazan, para poder superarlos. Amar a la familia significa esforzarse por crear un ambiente que favorezca su desarrollo."

Lanza finalmente un grito que a muchos, o por lo menos a mí, nos animó, ya hace muchos años, a preocuparnos por el tema familiar. Se dirigía así a diversos grupos, entre los que señalo algunos:
"A vosotros, esposos; a vosotros, padres y madres de familia.
A vosotros, jóvenes que sois el futuro y la esperanza y seréis los responsables en el tercer milenio.
A vosotros hombres de sentimientos rectos, que por diversas motivaciones os preocupáis por el futuro de la familia, se dirige mi anhelante solicitud mi pensamiento al final de esta Exhortación apostólica.

¡El futuro de la humanidad se fragua en la familia!
Por consiguiente es indispensable y urgente que todo hombre de buena voluntad se esfuerce por salvar y promover los valores y exigencias de la familia."
                                         *****************
NOTA: Lo escrito está copiado del documento titulado FAMILIARIS CONSORTIO, escrito por Juan Pablo II en 1981.

Alejandro González
(El Vigía)

***


a+c
twg+

No hay comentarios: