4 ene. 2011

UNA HERMOSA TRADICIÓN FAMILIAR: *FELICES REYES*



La historia que me ha mandado un amigo queda demostrada con la foto que adjunto, que sí, que....
......AHORA SÍ QUE NO TENGO DUDAS!!!!
LOS REYES MAGOS EXISTEN DE VERDAD.!!!!!

***Éste es el relato:

"Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papá?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero... que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que... -titubeó Blanca
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.

- Entonces no lo entiendo. Papá.

- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó: Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. No podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos

los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se
haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos."


Salamanca 1.981.¿Papá no ha venido a
verte? Bien cerca estaba y con un regalo. 
Durante muchos años me ha correspondido, primero como padre y ahora como abuelo, ser uno más de los protagonistas de la historia que h escrito más arriba.

Alguna vez, como hace años en Salamanca, tuve la suerte, por dos veces, de ser el "auténticopintado" Rey Baltasar.
Ese niño con el que estoy en la foto de la derecha, hoy un mocetón, es uno de mis hijos  que preguntaba a su madre:  mamá por qué papá no ha venido, así vería que no tengo miedo al rey negro.....bendita inocencia.

QUE HABLEN LOS NIÑOS...........
https://www.youtube.com/watch?v=gnHAjfRe5cU

Alejandro González
(El Vigía)

 

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa historia, muchas gracias por haberla compartido.

Un saludo

Anónimo dijo...

A medida que iba leyendo, se me llenaban los ojos de lágrimas. ¡Cómo me gustaría volver a sentir la magia de los Reyes!

Gabriela dijo...

La magia de los Reyes Magos se puede sentir, porque ellos existen de verdad, son los santos Magos de Oriente, podemos pedirles cosas y ellos interceden por nosotros anta Nuestro Señor!! Feliz noche de Reyes!!

Anónimo dijo...

Una bella historia.No sólamente con visos de realidad sino que es seguro que situaciones análogas a la redactada han acaecido por millares y afortunadamente continúan repitiéndose a pesar de las diabólicas pretensiones de quienes pretenden borrar y destruir los conceptos sagrados de Familia,Tradición,Fe,Amor,Inocencia etc. -Reptiles malnacidos que son.

Carlos G. dijo...

Felicidades, Papá... a por el número 1!!

Anónimo dijo...

Buenos dias, esta EXTRAORDINARIA historia me ha alegrado el dia. Felicidades

Anónimo dijo...

PRECIOSO. MUCHAS GRACIAS.

Mento dijo...

A mi Lucy (8años) ya no podemos ocultarselo más. Gracias por darme la solución y la historia perfecta para contar.
Un abrazo.

Mari Pepa dijo...

Muy bonito,Alejandro; todo lo que se refiere a los niños, es enternecedor.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. Me alegro servir para algo y, sobre todo, para que hayamos sido niños un ratito.
BRAZOS.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios. Me alegro servir para algo y, sobre todo, para que hayamos sido niños un ratito.
BRAZOS.