15 ene. 2011

CONVERSACIONES SOBRE LOS HIJOS (VIII) / *LA CRISIS QUE AMENAZA A LA FAMILIA

 
PARQUE NACIONAL DEL TEIDE (Tenerife)
Álvaro y Luciano, tras ser interrumpida la conversación anterior,  la reanudaron muy pocos días después. El primero sentía la necesidad de rematar todo aquello de la crisis de 
valores/virtudes y, como tenía que llevarle un encargo pendiente, se acercó un rato a casa de su padre antes de las visitas habituales del fin de semana. No era normal que su calma de buen canario se viera fácilmente alterada pero a él, más que la crisis mundial, le interesaba saber qué opinaba el "viejo" de la influencia en las familias para ver qué debería prevenir en la suya. Estaba acostumbrado a escucharle para luego aprovechar muchas de las buenas cosas que le contaba.


UN INCISO: Si no conoces quiénes son las personas que interviene en estos diálogos están descritos en el primer artículo de estas historias que denominé INTRODUCCIÓN .......Pinchando aquí puedes verlo:
http://atalayafamiliar.blogspot.com.es/2010/12/conversaciones-sobre-los-hijos-i.html

+ Hombre, Álvaro, te pedí una cosa ayer y ya la traes hoy. Podía, como te dije, esperar al domingo. No era tan urgente.

* Mira, padre, no te quiero engañar porque lo que me tiene con prisas no es tu encargo sino el que me remates lo que hablamos hace unos días. Vamos que me gustaría reanudar la conversación sobre la crisis moral o ética. Terminaste diciendo algo así como que ya hablaríamos sobre la influencia de todo eso sobre el pequeño mundo de la familia y sus consecuencias.

+ Ya veo que te preocupa el tema y me alegro pues todo lo que nos rodea, bueno o malo, tiene, lógicamente, influencia en las personas y, por tanto, en las familias que esas personas constituyen. Dentro de estas influencias los más afectados son los niños y jóvenes, pues por su personalidad en formación tiene más débil el carácter y menos armas para discernir la verdad y el camino correcto. Esto no quiere decir que los adultos no tengamos que tener cuidado porque las costumbres se pueden hacer como normas o leyes y no todas las costumbres que adquieren los seres humanos son correctas. También nosotros, casi sin darnos cuenta, podemos ir hablando o actuando de forma poco ética a base de oír, ver y aceptar lo que, si lo pensamos y analizamos fríamente, no haríamos. Lo que se nos cuela del ambiente lo pasamos, con nuestros comentarios o actitudes, a los más jóvenes sin darnos cuenta de lo que hacemos.

* Ya te veo venir. Tú, como siempre preocupado por las nuevas generaciones.

+ Pues claro, pienso que tiene que ser así. Me preocupan más que la mía que prácticamente tiene todo hecho. Nos queda, como el mejor servicio a la sociedad, procurar aportar nuestra experiencia, fruto de nuestros aciertos y fracasos, y las posibilidades que nos queden para dejarles un mundo mejor que el que recibimos y a ellos, como personas, ayudarles para que adquieran la formación adecuada para abordar su futuro.

* Debes ser uno de los bichos raros que van quedando pues lo que se lleva es gente que va a lo suyo y a lo inmediato. El futuro, piensan, ya vendrá como tenga que venir.

+ No te falta razón pero también quedan, y no son pocos, los que piensan más o menos como yo. Tal vez lo que a algunos les falta aún es salir de la comodidad o de la cobardía. Es cierto que hoy día se va mucho al presente y al propio interés, no complicarse y no complicar, importando poco lo que venga detrás.
Un claro ejemplo lo tenemos con el descuido de la ecología de la naturaleza, incluido el ser humano. Además al frente de las naciones y organismos no abundan personas con auténtico sentido de lo que es el servicio a los demás y sentido de estado. Hay una frase ya antigua pues pertenece, a Churchill pero que no ha pasado de moda: "El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones".

* Vaya, padre, que sorpresa. ¿Te quieres convertir en un estadista de la familia?

+ Pues sí; pienso que, llegado a estas alturas de mi vida, es la parcela principal que puedo atender en servicio a los míos y, a través de ellos, a la sociedad. Por eso me preocupo por las próximas generaciones especialmente los de nuestra familia. Si eso es querer ser como "un hombre de estado de la familia" lo quiero ser, aunque prefiero comportarme como un "buen" padre, abuelo, hermano, tío, cuñado......, que en el fondo es parecido pero suena mejor. Claro que lo de "bueno" puede no ser bien interpretado porque a veces tienes que decir las cosa claras y no te entienden o no te quieren entender. En estos casos te conviertes en el malo de la película, pero no me importa que me acaben llevando al árbol del ahorcado. Los que me han querido más en esta vida son los que me han avisado mis errores y, gracias a ellos, pude rectificar muchas veces. Ese "buenismo" que circula por ahí no tiene nada de bueno.

* Oye, nos estamos desviando del tema. Lo que me interesa es lo que consideras de este ambiente que puede influir negativamente en los componentes de la familia.

+ Son muchas, grandes y pequeñas, pero todas importantes, ya que eso que consideramos "asuntos menores o modernos" que se pueden admitir se cuelan mejor y cuando nos damos cuenta han calado hondo. Unos nos llegan por legislaciones diversas y otras por los medios de comunicación, especialmente la televisión y ahora internet. Mucha gente se queja pero no se da cuenta que ellos, con sus actitudes que constituyen lo que he llamado "asuntos menores o modernos" van propiciando cierto estado de degradación.

* Anda, padre, concreta más...... (Álvaro, viéndole entonado, no quiere desaprovechar el momento).

+ Como siempre tirándome de la lengua. Atiende, hay personas, más de las que piensas, de tu generación y de la mía que no dan importancia a cosas como el sentido del esfuerzo que deben aprender los chavales, no les exigen, por comodidad o por cansancio. Lo mismo ocurre en lo que respecta al comportamiento social. Incluso cuando hay un conflicto con algún profesor o educador lo primero que hacen es ponerse de parte del hijo o nieto, sin saber qué ha ocurrido, incluso, a veces sabiendo que no tiene razón. Otros les perjudican regalándoles más dinero del que deban tener que, además, no han hecho ningún esfuerzo por ganar. A todo esto podemos añadir cosas como el sentido del deber y de la responsabilidad, la disciplina, el sacrificio por los demás……. Y tantas cosas buenas que no sabemos transmitirles ni con la palabra y, muchas veces, menos con el ejemplo.

* Pero hay mucha gente joven generosa y comprometida, me parece a mí.

+ Y a mí también pero hay otros muchos que no se enteran y lo que reciben del ambiente no es nada de eso sino lo contrario. Basta con ver lo que abunda por las series y programas de televisión y los padres no controlan casi nada de lo que ven, leen o escuchan sus hijos. Crecen al libre albedrío y demasiado buenos salen muchas veces.

* Así que, según tú, hay poca preocupación o compromiso de muchos mayores con respecto a los más jóvenes.

+ En ciertos casos sí, pero no sólo eso pues también lo que hay, por parte de unos, es una manipulación de esos jóvenes y, por parte de otros, un lucrativo negocio. Vamos que interesan que, según cada caso, se empapen de ideología o se creen necesidades, droga, sexo, alcohol, etc., que son muy lucrativos. Además cuanto menos piense el personal más manejable es. Esto no es nuevo en el mundo y se consigue, entre otras cosas, presentando a personas, poco presentables por su falta de de valores o virtudes humanas (llámalo como quieras), como modelos a seguir. Éstas son las que llenan y cobran bien en muchos platós y revistas.

* Vaya, vaya. Estás que te sales. Menudo genio que te sube. Pero no te pongas así que algunos, creo que no pocos, intentamos ir por la vida lo mejor que podemos, a pesar de nuestras debilidades, y con un matrimonio y familia por los que luchamos en un intento de que funcionen lo mejor posible.

Hombre hablando del matrimonio y familia, fíjate también el intento de modernizarlos, es decir destrozarlos, en base a igualar las uniones de todo tipo, poniendo cónyuge Ay B en lugar de padre y madre (nos dejan sin la palabra más bonita del mundo, madre), las adopciones por todo el mundo sin pensar en el bien de los niños, la facilidad para romper una pareja legalmente constituida, siendo más fácil esto que hacerlo con el contrato de compra de un coche, por decir algo. Incluso sin esa separación legalizada se juntan y se rejuntan basados en que me apetece, estoy a gusto, lo necesito,…... Así cómo queremos que nuestros jóvenes quieran fundamentar su vida amorosa sobre una familia producto de un matrimonio legalmente constituido.
No me refiero para nada al tema religioso que dejo para cada creyente según su religión, aunque en este país muchos tienen ahí dentro creencias aunque no las sigan o reconozcan, pero con el ejemplo de los mayores que desde el punto de vista humano y legal banalizan la unión hombre-mujer terminarán por hacer un revoltijo que durará lo que dure, no querrán hijos que comprometan, ni nada por el estilo. Será lo que me apetece mientras me apetece. Incluso, algunos jóvenes y no tan jóvenes, de los que lo tienen seriamente montado, pueden seguir la moda y, poco a poco, tendremos un tinglado que no vale para nada. Puede que se trate de eso de romper un sistema de vida y una civilización.

* Tan lanzado te veo que es mejor ir cortando el tema, además yo también conozco alguna frase de Churchill que viene muy bien: "Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores".

+ Bien, pero déjame que te cuente una curiosa anécdota de los años ochenta, me refiero a los de mil novecientos ochenta y tantos no al primer siglo. Así verás como en poco más de veinte años han cambiado ciertas cosas. Ah! Tengo testigos vivos del hecho no pienses que es un chiste. Ahí va el hecho real:

“El 6 de Diciembre, fiesta de nuestra Constitución, se celebraba en una capital de provincia un acto institucional. Presidía el representante del Gobierno Central, cuya situación de pareja era, por decirlo de alguna manera, peculiar pues vivía en la sede oficial con una mujer que no era su esposa y, además, hacía ostentación pública de su situación, incluso con cierto descaro.
Estas dos personas se encuentran recibiendo a las diversas autoridades en la puesta del salón de recepciones. Los invitados entraban y saludaban a la pareja.
En esto llega un caballero, otra autoridad, yo le conocía bien por eso me contaron el hecho, y se establece el siguiente diálogo:
- Buenos días, don….., le presento a mi esposa.
El anfitrión contestó en un tono de cierta chulería:
+ Buenos días, aquí mi compañera.
Al invitado le salió del alma esta exclamación:
- HOMBRE, COMO TARZÁN.

El silencio de los cercanos se cortaba, pero seguían llegando otros invitados, la fila tenía que seguir y allí acabó el tema en público. Lo que ocurriera en privado no lo he llegado a conocer.
Hijo, los tarzanes han proliferado y el ser humano sigue haciendo el mono, debe ser que descendemos de él.

Alejandro González
(El Vigía)

2 comentarios:

DonJoan dijo...

Enhorabuena, Alejandro: está quedando muy chulo el blog! Y qué rápido está creciendo.

EL VIGÍA DE LA ATALAYA dijo...

Gracias, tengo un buen profe.