2 ene. 2011

CONVERSACIONES SOBRE LOS HIJOS (VI) / *SER MADRE Y TRABAJAR

GARACHICO (Tenerife)
Les contaba hace unos días cómo nuestro amigo Luciano comentaba con su hijo Álvaro el escaso tiempo que últimamente dedicaba a la familia. Aquel diálogo tenía una testigo silenciosa, Cande, la esposa de Álvaro, a la que alegraba ver a su suegro convertido en el principal aliado para intentar resolver su más reciente preocupación familiar. Al mismo tiempo tenía sus dudas sobre lo que el "patriarca" podría pensar de su reciente trabajo fuera de casa, tan necesario para la economía familiar, y que, no sin gran esfuerzo, procuraba hacer compatible con sus obligaciones de esposa y madre. Por esto, al comprobar que el tema entre los dos hombres parecía agotarse y en parte como medida de autodefensa, tomó la iniciativa de entrar en la conversación.

UN INCISO: Si no conoces quiénes son las personas que interviene en estos diálogos están descritos en el primer artículo de estas historias que denominé INTRODUCCIÓN.......Pinchando aquí puedes verlo:
http://atalayafamiliar.blogspot.com.es/2010/12/conversaciones-sobre-los-hijos-i.html
- Oyendo lo que dices a tu hijo, comenta la nuera, no quiero ni imaginar lo que opinas de mí, una madre de familia que trabaja fuera de casa.

+ Imagino lo que pasa por tu cabeza- y esbozando una sonrisa, Luciano continuó- crees que por mi edad tengo por lema algo que se puede resumir en una frase como "la mujer con la pierna quebrada y en casa". Pues te equivocas, me he puesto al día y no he dejado de percibir que las mujeres tienen, en muchos casos, una vocación profesional y, en no pocos, las circunstancias o dificultades de la sociedad en que vivimos, son causa de que colaboren con el marido en la economía familiar; incluso hay veces, por enfermedad o falta de trabajo de éste, aportan el único ingreso del hogar. Pero cuidado también con que el consumismo, la "profesionalitis", el evadirse del hogar o cosas parecidas pueda afectarlas como al hombre, en estos casos sería tan crítico como con ellos.

* Estoy de acuerdo contigo, interviene Álvaro, pero también pienso que la sociedad debe ayudar más a las familias y, para ello, detendrían que existir mejores procedimientos para que una madre de familia pudiera trabajar fuera, si quiere, sobre todo cuando los hijos son pequeños que la necesitan más.

- También podrían liberar a los hombres, responde Cande, para que os pudierais quedar más en casa. Piensa que una mujer casada puede necesitar desarrollar una profesión para sentirse realizada y feliz.

+ Bueno, bueno- Luciano trata de poner paz en el ambiente-. Pienso que cada uno tiene razón en algunas cosas pero no en otras. No hay que olvidar que, junto a una vocación profesional y las necesidades económicas, hace unos años que se desarrollaron una serie de ideas que, en el fondo, pretendían sacar a la madre del hogar, porque ella es como su alma, de esta forma resulta más fácil destruir la familia y manipular a los hijos.

- Si, pero qué me dices de un caso como el mío, tengo una profesión y me gusta ejercerla. Además hago todo lo que puedo y más para que mi gente no esté poco atendida en lo que me corresponde.

+ Yo no inicié el tema. Contigo no me he metido, bien sé cómo te esfuerzas. Mira, hija, una madre responsable sabe poner orden en su vida par compaginar profesión y familia Hay que poner la misión de madre en su lugar, sobre todo cuando los hijos son pequeños y la necesitan más; se armoniza el horario, se pide una excedencia, lo que sea menos fracasar como madre. También el padre puede y debe colaborar en muchas tareas, debe hacerlo siempre pero si la mujer trabaja fuera esa ayuda debe incrementarse. Pero no debemos olvidar que en la formación de los hijos hay unas cosas, sobre todo en lo que afecta a la parte afectiva y psicológica, donde cada componente de la pareja tiene su misión y difícilmente puede ser sustituido.

- Tengo que reconocer que es cierto parece cierto eso de tu puesta al día, pero también es de justicia confesarte que, en algunos casos que conozco, ciertas amigas buscan en un trabajo, para el que no están muy preparadas ni tienen una especial vocación ni necesidad, una evasión del hogar que no cabe duda, exige sacrificio y, a veces es tremendamente aburrido.

+ Reconozco que el trabajo del hogar puede ser monótono, pero no menos que otros y no te lo suelen agradecer suficientemente. Además es bueno que dentro de esas tareas, cuando se está con plena dedicación, existan momentos de descanso, estando con amigas o haciendo otras cosas. Como siempre es cuestión de organizarse y esa organización suele empezar por levantarse de la cama a la hora adecuada, tal vez sin madrugones, pero no más tarde que cualquier otro trabajador con un horario nada exagerado.
Además de eso, las mujeres no deben tener complejo de esa opinión, despectiva e irónica, de que el ama de casa no se realiza o es como una mantenida. La misión de una mujer como esposa y madre, elija o no trabajar sólo en el hogar, es de vital importancia para la sociedad; es insustituible para los suyos, sobre todo en lo que se refiere a la educación de los hijos. Par formarlos hay que crear un clima en el que se pueda crecer como persona, madurar y formarse, todo dentro de un ambiente de cariño y esto lo saben hacer las mujeres como nadie. Como ves no se trata, como comentan y ridiculizan algunos, de hacer camas, fregar o barrer, que no, que eso forma parte del hogar y lo puede hacer cualquiera que practique un poco y tenga tiempo, pero para el trato psicológico y afectivo con el marido y los hijos tenéis unas cualidades extraordinarias. Los hombres tenemos otras y ésas también, pero no en igual medida. Somos complementarios pero sin vuestra extraordinaria colaboración en ese terreno de lo educativo no haríamos mucho.

- Vaya suegro estás que lo tiras, vamos que me quedo en casa y tan feliz....., ya no sé si considerarte machista o feminista.

+ Pues mira pienso que ni una cosa ni la otra. Resumiendo lo que pienso: formar personas es muy importante pero necesita tiempo y dedicación por parte del padre y de la madre y, que cuando las circunstancias lo exigen, hay que anteponerlo a otras cosas y eso afecta a los hombre y a las mujeres. Hace falta saber situar cada cosa en su sitio, con orden pero también con generosidad para renunciar a otras cosas.
Ahora como ya vale hijos, así que tomemos un aperitivo pero lo preparo yo para que no digáis que no hago nada en casa.

Alejandro González
(El Vigía)
c ***

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