6 dic. 2010

CONVERSACIONES SOBRE LOS HIJOS (II) / *LOS HIJOS Y EL DINERO

LA OROTAVA (Tenerife)
La edad adolescente de los hijos suele traer a la familia diversos desasosiegos: uno de ellos es el cambio en la valoración y uso del dinero. Este es el tema del diálogo que traigo hoy, ocurrido entre los dos personajes que les presenté hace unos días. 
  
Álvaro ha notado el cambio de actitud de uno de sus hijos que le pide más dinero, se ha creado pequeñas necesidades, incluso intenta una cierta autonomía para obtener y disponer de sus pequeños fondos. La asignación semanal la considera insuficiente y, al mismo tiempo, le resulta incómodo depender de ella, es como si le gustara ser económicamente independiente..................

UN INCISO: Si no conoces quiénes son las personas que interviene en estos diálogos están descritos en el primer artículo de estas historias que denominé INTRODUCCIÓN.......Pinchando aquí puedes verlo:
http://atalayafamiliar.blogspot.com.es/2010/12/conversaciones-sobre-los-hijos-i.html


  Todo esto trae de cabeza a su padre quien, además, no encuentra ninguna ayuda, sino todo lo contrario, en la sociedad de consumo en que nos desenvolvemos. Los fabricantes de muchas cosas innecesarias han encontrado un buen mercado entre los adolescentes.

  * Fíjate lo último de tu nieto Chano, exclama Álvaro en el cenit de sus lamentaciones, me ha llegado a comentar que le apetecería dejar los estudios y buscarse un trabajo.

  + Tranquilo, hijo, dile que cambie el orden, primero buscar el trabajo, que es lo difícil, y después lo sencillo, abandonar los libros. Hablando más en serio, el deseo de realizar un trabajo es bueno, lo malo sería que teniendo cualidades para estudiar no lo haga por el afán de disponer de un dinero propio. Comprende, también, que el chico a sus 16 años ha descubierto ese mundo, que los adultos le hemos mostrado, en el que lo principal es ganar dinero como sea.

  * Ya sé que el ejemplo de los mayores no siempre ha sido bueno, hemos hecho del dinero un fin, convirtiéndolo en un signo de poder e, incluso, de compensación para los fracasos. Aún admitiendo esto, no es lógico que resulte el tema económico un inconveniente para educar a los hijos.

  + Pues aunque no lo comprendas, fíjate como te afecta: Es curioso que tanto padres como hijos estamos inmersos en el uso del dinero, decidiendo continuamente, y no hayamos recibido una educación para eso. Ese vil metal o papel, monedas o billetes, permiten que los adolescentes, al actuar sin buen criterio, se dejen llevar por el capricho o la influencia de un ambiente consumista.

  * No te falta razón pero ¿crees que a través del dinero puedo mejorar la formación de los chicos, ayudarles a ser más responsables, generosos y austeros?

  + No sólo puedes sino que debes. Hay que tomar conciencia que el buen uso del dinero es trascendental para ellos. El problema se te presenta en la adolescencia, pero la educación hay que comenzarla en la infancia.

  * Vamos, padre, que me propones que le enseñe administración o, incluso, aprenda a ahorrar, como tú hacías con aquellos durillos que nos dabas. Los chicos de ahora no son como mis hermanos y yo, la vida va por otros caminos.

  + Eran unos buenos duros por su tamaño y valor, los de ahora no son ya duros y de existir no pasarían de durillos. Aquella paga de niños me servía para conoceros, no había dos iguales entre vosotros, y orientarme en la forma de de educaros; vosotros aprendíais a disponer de un "capitalito"; bueno, capitalito el tuyo que todo lo ahorrabas, por el contra a muchos de tus hermanos qué poco les duraba aquello. Por otra parte, si la vida va por otros derroteros, la formación y las cosas serias siguen teniendo los mismos principios. Mira los que les llevan por esos caminos que comentas no les quieren, para ellos los jóvenes son un consumidor muy interesante y nada más.

  * Ya me acuerdo, estabas empeñado en hacerme generoso a y a los otros ahorradores. Vaya lucha la tuya aunque no te salió del todo mal.

  + Desde luego que luché pero, sobre todo, intenté crear en casa un ambiente que no favoreciera el gasto superfluo y, además, que cualquier carencia económica, que las hubo, no se convirtieran en una frustración permanente. Había que saber poner al mal tiempo buena cara mientras se buscaban las soluciones. También os supe decir que no a algunos caprichos inútiles.

  * Reconozco que el ambiente familiar puedo intentar mejorarlo, pero el experimento de los duros ya resulta más difícil.

  + Ponle imaginación al asunto. Empieza por asignar a tus hijos una cantidad razonable y acorde con su edad, sin olvidar tus posibilidades económicas, que, aunque sin entrar en grandes detalles, no debes ocultarles. Si tuvieras mucho dinero, que no es el caso, te diría más: no les des mucho. Adelántate a las necesidades de los mayores, no les hagas pasar por el fastidio de ir pidiendo aumentos que son lógicos. También les humilla que les pasemos factura de lo que les entregamos. Finalmente te diría que no es muy conveniente premiar o castigar en base al dinero.

  * Vaya programa de trabajo que me pones, requiere esfuerzo y dedicación desde que son muy pequeños. ¿No es demasiado?

  + Pero merece la pena, ser padres es mucho más que darles comida, estudios y dinero. Tienes que enseñar a tus hijos a responsabilizarse de su propia vida poco a poco. El tema económico puede ser un aliado. Se trata de enseñarles a gastar el dinero y el tiempo para el propio bien y el de los demás. Hay que ayudarles a descubrir que el dinero no es un fin, ni un medio de placer, deben adquirir unos criterios válidos para enfrentarse a tanto consumismo. ¡Ah! y no te olvides de mi predicador predilecto: FRAY EJEMPLO.





Alejandro González
(El Vigía)

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gracia!!! ayer concretamente, charlando con mi hijo Quique ( 18 años) después de ver un cochazo impresionante( en Italia es muy común) yo le decía que: todo lo que a mi me hace feliz en la vida, no se puede comprar. Y mi hijo( que es l ...a pera) me decía: Mami, estoy de acuerdo. Creo que a los hijos hay que enseñarles el valor del dinero pero mucho después de haberles enseñado otros valores mucho mas importantes. Maravilloso blog Alejandro!!!
TERESA

Anónimo dijo...

Gracias Teresa ese hijo debe mucho a sus padres, el ser la pera y más....enhorabuena.
ALEJANDRO